Miradas de Ambar
- Seremos los poetas que dictaminen estas palabras, sólo porque ella todavía no sabe usar el Word, pero nos cuenta, como un secreto a voces, que a veces nos mira de una manera despiadada, inteligente y cariñosa. Estas, esta teta, esta impresión de lo que es el mundo, mi casa, la lámpara, el piso, el ferrocarril, los helados, las caravanas, mi mamá y mi papá.
- Mis ojos se iluminan, cuando, por la mañana, llega la primera teta.
Y así también, los mimos y los besos de lo´ padre´ (ay... ).
- Disfruto esos pequeños momentos de esta nueva familia.
Ro, Lucho y Ambar.


