2009 - imágenes
Algo me persigue desde, diría, siempre: la experiencia de vida, eso que se llama el pasado, se me presenta como una interminable colección de fotos, en un orden cambiante y azaroso. Me sucede una foto, en vigilia o en sueño. Y se renueva cada vez la pregunta de por qué, en qué circunstancias, qué hubo antes y qué después de ese momento preciso de indeterminada fecha. Algunas de esas fotos son sin embargo las fotos del futuro, mensajes que me llegan desde más allá de los límites de mi vida. Me pasa eso, sobre todo pero no exclusiva ni sorprendentemente, con imágenes de mis hijos, o de mis nietos.
Comenzaría por estas dos imágenes recientes de Santiago Vidal y una nave espacial.


