Mario Vitali, monteverdino

Scritore monteverde

  En Monteverde Veccio usted pide un cappuccino, saluda a un amigo que no ve desde hace tiempo, se entera de que lucha con alegría y denuedo contra la enfermedad, que tiene interés en transmitirle con suavidad y delicadeza que vale la pena.  Comienza luego a leer Anna y Gianfranco, un amore monteverdino. Luego mira detrás del mostrador, entre fotos y cuadros de familia, al lado de un pequeño florero con manchas rojas y blancas: un hombre continúa sonriéndole. Sin decirlo, ese hombre dice que un día comenzó a buscar recuerdos en el gran armario de la memoria; que los unió y, con un poco de fantasía, los amplió siguiendo el criterio de "podría haber ocurrido así" o también "es hermoso que haya sucedido de esta manera". Después de una serie de ajustes, encontró que había nacido el cuento de Anna y Gianfranco. En la experiencia encontró además que en realidad había excavado en su intimidad profunda, y que conforme excavaba advertía que surgían nuevas verdades escondidas. Verdades, insiste, que estaban allí desde siempre, pero ignoradas. Verdades, confirma, que no veían la hora de ser encontradas y acceder a la forma del relato. Así, concluye, siente que los ángulos oscuros de su pensamiento se han reducido, y que espera que, leyendo, en usted también comiencen a disminuir. Mario Vitali, escritor de un barrio romano, dueño de un pequeño restaurante de familia. Sigue sonriendo, ofrece dedicarle su libro de tapas azules, escribe que usted es su amigo y que entre él y usted hay desde siempre un vínculo de afecto.

Mario Vitale Monteverdino

Muy lindo el relato sobre el libro de Mario Vitale, un hombre anciano pero al mismo tiempo moderno, el cual con su bar/ristorante ha creado una social network entre clientes y amigos.  Muy linda tambien la foto, con las arrugas de Silvia, un recuerdo de la semana en Roma.